Cómo crear un cronograma para el mantenimiento de la vivienda

El mantenimiento de la vivienda nueva o usada contribuirá a que perdure por más tiempo en mejores condiciones y ayudará a ahorrar gastos en la reparación de daños no corregidos oportunamente.

Normalmente programamos chequeos periódicos en los cuales descartamos la aparición de enfermedades o controlamos ciertos padecimientos que ya conocemos; de la misma forma, los inmuebles sin importar si son nuevos o usados, requieren que cada determinado tiempo se les realice un diagnóstico general con el fin de implementar el mantenimiento preventivo o correctivo según sea el caso.

Las viviendas son estructuras conformadas por múltiples elementos, cada uno de ellos cumple una función importante y se encuentran sometidos a condiciones ambientales y de usos particulares; por tal razón, el tipo de mantenimiento y su periodicidad puede diferir.

1. Identificar las partes del inmueble

El punto de partida para crear el calendario de reparaciones de la vivienda, es comenzar por identificar las partes que la conforman y para cada una de estas partes listar los tipos de reparaciones o desgastes que se deben atender. A continuación presentamos un listado que puede servir como base:

- Paredes internas: Estuco – Pintura
- Fachada: Pintura - Impermeabilización
- Pisos: Relechada – Cambio de baldosas
- Techos o Terrazas: Impermeabilización – Cambio de tejas
- Aparatos sanitarios: Desprendimiento- Desgaste de piezas – Fugas por grifería
- Ventanería: Manijas sueltas - Sellos de empaques
- Carpintería metálica: Óxido o desgaste en la pintura
- Carpintería: Desajuste en alas - Desprendimiento - Desgaste en barniz de madera
- Chapas de puertas: Desajustes - Mal funcionamiento

 

2. Determinar los tiempos de mantenimiento

Para determinar los tiempos es necesario tener en cuenta dos aspectos, el técnico que indica cuándo se debe realizar el mantenimiento y el estado en el que se encuentre el acabado dependiendo del uso al que se somete por parte del propietario.

Tomando como referencia el listado anterior, estos serían los tiempos recomendados para efectuar el mantenimiento preventivo:

  • Paredes internas: 3 años
  • Fachada: 4 años
  • Pisos: 4 años
  • Techos o Terrazas: 4 años
  • Aparatos sanitarios: 1 año
  • Ventanería: 1 año
  • Carpintería metálica: 2 años
  • Carpintería: 1 año
  • Chapas de puertas: 1 año

Los tiempos pueden variar de acuerdo con el desgaste por uso y el criterio de cada propietario.

 

3. Programar oportunamente los trabajos

Se puede complementar la información con un listado de proveedores de materiales (referencia de pintura, pisos, grifería, entre otros) y definir la compañía idónea para realizar las verificaciones o reparaciones necesarias.

Para el caso de vivienda nueva, al momento de la entrega por lo general las constructoras entregan un Manual de Propietario en el cual se encuentran los proveedores, referencias de materiales y las instrucciones sobre el tipo de mantenimiento y los tiempos para realizarlo.

Recuerda que es mejor, tanto para la vida del inmueble como para la económia del hogar, hacer el mantenimiento preventivo para evitar incurrir en reparaciones mayores.

Etiquetas: Natalia Burgos

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