Al registro de los inmuebles también hay que prestarle atención

Para muchas personas comprar un inmueble constituye la inversión de y para toda una vida. Se trata de trabajar y luchar por conseguir un lugar propio, un espacio personal, un patrimonio capaz de proveer seguridad, comodidad y disfrute para el individuo y su familia.

Pero más allá de lo que representa la adquisición de un inmueble para las personas, también es de vital importancia entender y valorar la vena jurídica que transversalmente recorre dicho proceso y que brinda seguridad a todas las partes que participan del mismo.

Así entonces, de la misma manera que las personas gozan de una identidad como individuos ante la ley y los demás, por su nombre y apellidos, su número de identificación, su género, entre otros rasgos, los inmuebles también se distinguen unos de otros a través de lo que se conoce como la matrícula inmobiliaria.

Es allí, en este número de matrícula inmobiliaria, que se distingue cada inmueble como único entre los demás. Es allí, donde se consigna toda la información de los diferentes actos jurídicos a través de los cuales el inmueble fue creado; donde se consigna el historial de la vida de un inmueble a medida que muta de un propietario a otro o se condiciona por limitaciones o gravámenes.

Por ello, es indispensable prestar atención a la información concerniente a nuestros inmuebles que queda consignada en cada una de sus anotaciones, con miras a tener siempre la plena certeza y seguridad que los negocios en los que somos parte, queden correctamente plasmados en los documentos legales que dan fe y sirven como sustento para nuestros derechos patrimoniales.

Así pues, a continuación enumeraremos algunos de los datos más importantes que se deben tener en cuenta a la hora de verificar el buen registro de nuestras escrituras luego de cualquier actuación que precise una anotación en la matrícula inmobiliaria del inmueble:

  • Primero la información de la escritura: Antes de mirar a profundidad lo que queda plasmado en cada anotación es importante verificar que los datos distintivos de la escritura pública que fue registrada sean correctos; se debe verificar que la numeración, la fecha y la notaría donde se elaboró el documento coincidan verdaderamente con la realidad, esto con miras a tener certeza de a dónde nos debemos dirigir y exactamente que solicitar en el archivo notarial en caso de extraviar nuestra escritura original.
  • El valor y la naturaleza del acto también importan: Es también muy sustancial observar con detalle que en cada una de las anotaciones del registro queden correctamente consignados el acto y el valor por el que se realizó el mismo. Los actos, o negocios, que quedan registrados en la escritura pública indican también el orden en que estos afectaran el inmueble, por lo que vale la pena prestar atención el mismo en que son registrados y evitar caer en un error que a futuro puede resultar molesto de solucionar.
  • Los intervinientes, siempre primordial: Por último, y no por ello menos importante, sino al contrario, el registro de los intervinientes en los actos es aquella información donde queda consignado nuestra nombre como nuevos propietarios de un inmueble, vendedores o hipotecantes del mismo. La observancia con lupa de los pequeños detalles en los nombres de quienes participan y sus números de identificación garantiza que cualquier error pueda ser detectado y corregido a tiempo.

  • Escrito por:
    Juan Fernando Vélez
    Asistente de Tramitación

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